¿Aún no has leído Bulletproof?
Sigo dándote razones para hacerlo:


– Creo, princesa B, que hasta día de hoy, yo sigo siendo un hombre, y desde luego, mi trasero no se ha movido un centímetro desde aquí. Ya te dije que dudaba de que todos y cada uno de los hombres de este bar se sintieran atraídos por ti.
Bullet compuso la mejor expresión que pudo para disimular el golpe asestado a su vanidad. No hacía falta leer entre líneas para darse cuenta de que no había caído en el minúsculo detalle de que la apuesta incluía a Pistol como víctima. Pero no pareció preocuparse más de un par de segundos, porque sonrió de manera angelical y se acercó un poco más a él. Pistol no se molestó en erguirse para hablar con ella, así que Bullet bajó un poco la cabeza hacia él.
– Sé que me deseas, y sé que, en el fondo, te mueres por mí.
– No has ganado tu apuesta, Bullet. – dijo él, levantándose para esquivar su mirada.
– Yo siempre consigo lo que me propongo.
Pistol la miró un momento antes de marcharse, con una mano en el bolsillo del pantalón y la otra sujetando el vaso de whisky, cuya pieza de hielo se balanceaba a medio derretir. Levantó la copa hacia ella, rindiéndole honores.
– Cuando me enamore de ti, serás la primera en saberlo. – le prometió.

El cuarto de Bulletproof, disponible aquí :)

2 comentarios:

  1. ¡Ay! Esto es mortal de necesidad. Me he bajado el capítulo pero no he podido leerlo: apuntes, apuntes y más apuntes por pasar... T.T
    Pistol me ha enamorado, pero Bullet... le tengo algo de tirria por esa soberbia suya xD.

    =) Un saludo!

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  2. (Creo que me has convencido cienporcien)
    allá voy :)

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