No le apetecía nada más que pasar todo el día allí, encogida, apretada contra la camiseta de Gabriel, que desprendía el olor a hierba mojada, y que las manos del cazademonios siguieran acariciando su espalda.
Pasaron en silencio unos minutos, simplemente abrazándose. Gabriel deslizó las manos con suavidad por debajo de la camiseta que Luján se había puesto la noche anterior como ropa para dormir. Sus dedos recorrieron la columna vertebral de la híbrida con suavidad, haciendo que Luján encorvara la espalda como una felina.
Ella buscó su cara en la penumbra de la habitación y le mordió el labio inferior al encontrarlo. Gabriel se rió, pero su risa fue apagada por el ardiente beso de Luján.
La noche anterior sólo habían dormido juntos. Gabriel la deseaba con cada poro de su piel, pero no había querido incitarla a nada. A pesar de que la esencia cazademoniaca era intensa, seguía siendo la Luján cálida y pasional que a él siempre le había gustado. Y ya no tenía porqué reprimirse.
El estómago de Luján crujió de manera tan penosa que ella se apartó de él y se ruborizó. Ambos dejaron escapar una risita.
- Tu barriga es muy poco romántica - comentó Gabriel.
- Lo siento. Es que ayer no cené.

3 comentarios:

  1. Sigh! Hoy mismo cuando iba en el tren de camino a la universidad diseccionaba Anarquía y recordaba todo lo que ocurre. Tengo ganas de releerlo, a ver si puedo. :) Por cierto, espero que Alejandría vaya bien, si es que va (igual al tienes paralizada, por estar centrada en Telaraña y Dinamo, no sé). =P Sigo esperando a que termines de revisar Anarquía, la mandes por ahí y te digan ya que sí, ¡jejejeje! :D Lo dicho, no te deseo suerte porque no te hace falta. ;)

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  2. oh god, conozco esa escena! me sucedió a mí exactamente lo mismo, jaja.

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  3. Me pregunto cuando saldrá en tu otro blog el segundo capítulo de Anarquía, y de Dinamo, la verdad.. solo he leido unos pocos folios y ya me tienes más que enganchada a ambas. Sinceramente, no me he permitido leer las otras entregas por miedo a que sienta lo mismo y explotar de pura rabia por no encontrar una segunda parte. Me hice socia de Carrousel, y espero que allí si que haya más de estas delicias.
    Realmente tengo que darte las gracias, porque hacía mucho que no leía algo que me llenaba tanto. Ya no encuentro los libros de mi vida, y me siento bastante vacía por ello.
    Un beso, y gracias futura novelista de éxito.

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