- ¿Qué te parece? Aquí llega el único que no ha tenido que recurrir a Ibuprofenos para desayunar con decencia – murmuró la chica con cierta sorna.
- Sólo a ti se te ocurre ponerte ciega de vodkas, Sakura Cazadora de Cartas – contestó Leonardo, encogiéndose de hombros.
- Que te peten, gilipollas – le espetó Pai.
Echo se tapó la boca para que su amiga no la viera reír. No había cosa que le molestara más que le lanzaran peyorativos refiriéndose a ella con cualquier dibujito japonés. Al menos aquella vez no le habían dicho Doraemon.

5 comentarios:

  1. Me uno a este rincon perdido en Oz :)

    Mola el texto ^^

    Saludos Franceses!!

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  2. Jajaja, encantador.

    Te sigo ¿vale? Quiero seguir sabiendo que pasa por el mundo de Oz. ^^

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  3. En Oz hay monos voladores !!!

    Me quedooo ;=)

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  4. Eh, que yo de pequeña amaba a Sakura,
    jajajaj.
    ¡Un beso! Te sigo ;)

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  5. Jajajaja!!! Sé que no viene a cuento, pero me encantaba Sakura, fue el primer anime que ví, el primer manga que compré...

    Pero a lo que importa: Esto no lo encajo en ninguna historia... ¿Pai? Estás llena de sorpresas...

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