- ¿Cómo te llamas? – preguntó, indecisa, moviendo constantemente los ojos de un lado a otro sin fijarlos en mí.
No había pensando en esa pregunta. Tampoco sabía si quería seguir siendo Darío, porque mi nombre conllevaba todas las demás cosas que quería olvidar. Pero si no era Darío, ¿quién era?
- Me llamo… - cavilé, inseguro, y ella frunció ligeramente el ceño – Me llamo De.
- ¿De? – repitió, casi con sorpresa.
- Sí. Como la letra – sonreí. Sabía que parecía estúpido, pero esperaba que ella no hiciera preguntas comprometidas - ¿Y tú?

- Yo Pe – sonrió de manera burlona – Como la letra.

7 comentarios:

  1. es una bonita de manera de empezar una bonita historia

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  2. Un buen nombre para empezar. Fácil de recordar.

    ;)

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  3. jajajajaja

    Mira, yo me puedo llamar Be y ya somos tres ;)

    Besicos

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  4. Bonito texto y con cierto humor. Me gustan bastante lo de abreviar los nombres a una sola letra.

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  5. Así debería empezar toda historia, con nombres extraños ;)

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  6. jaja, eso me a recordado a una amiga mia que tubo una conversación similar con un chico. me ha gustado!

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