La chica dejó escapar un suspiro de agonía. A pesar de todo, eran hermanos. El hecho de sentir que su hermano pequeño se estaba equivocando y estaba llevando su carrera al traste le dolía.

- Madura de una puta vez, Datch. Los milagros sólo existen en la Biblia.

- Nadie te ha pedido tu opinión.

Datch la esquivó y comenzó a caminar pasillo abajo, deseando alejarse de ella. No le gustaba mirar a Audrey fijamente. Tenía los ojos de su madre.

- Tienes veinticinco años, Datch. Ya es hora de que asientes la cabeza. De que encuentres a alguien que te haga feliz y que formes una familia, como yo quiero hacer con Jason – continuó Audrey, mirándole.

Datch se detuvo frente a las puertas del ascensor y calcó el botón de llamada. Se metió las manos en los bolsillos y esperó, haciendo caso omiso a la presencia de su hermana metros atrás de él. Ella, ante todo austera, le miró con los ojos brillándole de pura rabia. Estaba cansada de que él no la escuchase, de que la tratase como un maniquí. De que no se dignara a hablar con ella ni por teléfono. Estaba harta de ser la hermana malvada.

- Yo también siento que muriesen, pero eso no cambia el presente. Eso no puede gobernar nuestras vidas – le dijo antes de que él entrase en el hueco del ascensor.

Datch le dedicó una última mirada. Una mirada ceñuda y unos labios tensos, como siempre. Audrey no recordaba haberle visto sonreír.

- Y yo siento que nunca hayas creído en mí, Audrey – le respondió él con voz suave. Pulsó el botón de la planta baja y volvió a mirarla – ¿Y sabes lo mejor? Que sé que llegará el día que te plantes frente a mí y me digas que me crees. Hasta ese día no quiero saber nada de una hermana que ni siente ni padece, sino que sólo se dedica a vivir una vida que no le pertenece porque está cagada de miedo.

- ¡Eso no es justo! – le gritó ella, pero las puertas del ascensor ya se habían cerrado.

6 comentarios:

  1. Me ha encantado.La pasion del texto, se sienten muy bien sus sentimientos y la conversacion es.. alucinante. Espero que hables más de estos dos hermanos.
    Yo tambien estoy enganchada a Sherrilyn y sus novelas :)

    (L)

    feliz dos mil diez!

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  2. Joder, si que está convenciado Datch... aunque no creo que Audrey esté equivocada, solo ha elegido vivir su vida de forma diferente.

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  3. Ya veremos lo que pasa en unos años...

    Besicos

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  4. Cómo duele el querer decirle algo a alguien y que no te escuche o que no tengas forma de encontrar las palabras adecuadas ...un abrazo

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  5. Soy oportuna de narices, leo en 10 minutos el mismo texto 2 veces xD Pues yo soy del bando Datch. Qué le haré, este chico me conquistó desde el principio

    Por cierto, feliz año ;)

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  6. Joder, no quiero terminar nunca así con mis hermanos.
    espero que tengas unos buenos reeeeeyes:) feliz año en oz!

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