- No sé cuando va a terminar esto, ¿entiendes? Sólo sé que estoy aquí, encerrada, con un trato de princesa o reina o los dioses saben qué, que mi padre está un día en un país y otro día en la otra punta del mundo y que la gente que me importa, tú y tu familia, os estáis jugando la vida por una guerra que no compartís. Que no puedo más con esta mierda, Gabriel, de verdad. No sé que más hacer.
El cazademonios ladeó la cabeza y la observó. Los largos diecisiete años de Luján le pesaban. Estaba sentada al borde de la fuente, con la elegancia aristocrática de su familia marcada en las facciones, el vestido negro modelando su figura y su cabello pelirrojo rizado y alborotado. Como siempre. Él sonrió.
- Lo único que yo sé es que no podría vivir si mañana muero y no te he hecho mi mujer.
Luján miró fijamente sus ojos grises, sin asimilar sus palabras.
- ¿Qué acabas de decir?
- Que no me voy a separar de ti mañana sin que me hayas prometido que te casarás conmigo.

7 comentarios:

  1. Perfecta forma de declararse...

    Besicos

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  2. Son frases como esta las que ponen el listón tan alto a la vida real ;)

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  3. Me encanta brujita! Me gustan mucho los relatos tipo de época, adoro la pricesa que has descrito y el mini diálogo es brillante.
    Espero que escribas más de Lujan y Gabriel.
    Besos encantados!

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  4. Cuánto amor en el ambiente...original forma de declararse, mucho mejor que la "tipica" de rodilla en suelo y beso en mano.
    un saludo:)

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  5. Si quiero, no tengo nada más que añadir jajajjaa

    Eva Swan

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  6. Hola,me gusto mucho tu blog.Casualmente,El mago de Oz es uno de mis libros preferidos.El personaje de Elphaba también me gusta bastante desde siempre.

    Saludos desde el otro mundo.

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